- 1 lámina de masa quebrada o brisé (puede ser congelada o fresca).
- 400 gr, de espinacas cocidas y bien escurridas.
- 8/10 rodajas de queso rulo de cabra de un dedo de grosor o del ancho que deseéis.
- 1/2 cebolla cortada en cuadraditos pequeños.
- 15 gr, de piñones.
- 3 huevos batidos.
- 300 ml nata de cocinar.
- 150 ml. leche (yo le puse semidesnatada y sin lactosa).
- Queso rallado al gusto.
- Sal.
- Pimienta.
- Una pizca de nuez moscada.
- En primer lugar precalentamos el horno 180º.
- En un molde apto para el horno desmontable (más abajo os pongo foto) engrasamos Desmoldante de tartas ponemos la masa quebrada que cubra todo el molde y los laterales pinchar con un tenedor toda la superficie de la masa, poner el papel que venía junto con ésta por encima y horneamos 10 minutos, retirar el papel y hornear 5 minutos más.
- Mientras en una sartén pochamos la cebolla y los piñones, una vez pochado incorporamos las espinacas, salpimentamos y lo doramos todo junto para que coja mas sabor.
- Una vez terminado pasamos a un bol donde añadiremos los 3 huevos batidos, la nata, leche, la pizca de nuez moscada y salpimentamos, mezclamos bien para que quede todo integrado; volcamos todo en la base de la masa, espolvorear con el queso rallado y poner las rodajas de queso de cabra por encima, horneamos a 180º , aproximadamente unos 35 minutos o hasta que la veáis doradita, altura media.